“Yo fui criada para atender a un marido”: cómo revertir una historia de mandatos, casamiento y divorcio, a través del humor
Una mujer de 23 años, bajo la presión de su familia judía -con los mandatos y tradiciones que esto implicaba-, decidió casarse con quien entonces era su novio. Muchas décadas después admitiría que lo que en realidad buscaba era un poco de libertad, irse de su casa y animarse a ser quien era, ya sin las reglas de su familia de origen.
Sin embargo, nada del camino que recorrió para convertirse en la novia y esposa que los demás querían que fuera parecía ser muy tradicional. La uruguaya Lea Bensasson hoy tiene 57 años y cuenta ésta, su historia, en Mi Gran Casamiento Hebreo, un espectáculo que combina humor y música y al cual define como “una autoficción que celebra la resiliencia y el espíritu de las mujeres”. El spoiler no sorprenderá a nadie: este matrimonio claramente terminó en divorcio.
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