Verás que todo es mentira: Romería es elegante, poética y desnuda las internas de una familia
Una película jugada, a nivel formal, es la que presentó la española Carla Simón en la competencia del Festival de Cannes en su última edición. Es que Romería le pide al espectador no que participe ni llene compartimientos vacíos, sino que preste atención para no quedarse afuera de la historia de desarraigo que cuenta.
Así como quien viaja a la tierra de sus antepasados en búsqueda de certificar su filiación para conseguir tal o cual ciudadanía, Marina (Llúcia García), que fue huérfana de bebé y fue criada por la familia materna en Barcelona, ya mayor, y como estudiante de cine, en 2004 viaja a la ciudad costera gallega de Vigo (Galicia). Lo hace no solo para tomar contacto con la familia de su padre, sino que necesita las firmas de sus abuelos paternos en el certificado de defunción de su padre -ni siquiera figura que él tuvo una hija- para poder solicitar una beca universitaria.
Seguir leyendo desde la FUENTE →
- Viajeros del cercanías en Rabanales: «Montarse en el tren es una lotería, puede que salga, puede que no, o vaya con retraso»
- Paquili, bordador de Semana Santa: «El Cerro fue la primera hermandad en tener capirotes de terciopelo burdeos»
- Llegan a España los 200 militares que permanecían en Irak después de una complicada evacuación





