Valverde atropella al City
Dar por muerto al Real Madrid es el mayor error que se puede cometer en el deporte. Bueno, en la vida en general. En una temporada deprimente y con un equipo plagado de bajas, sonó la música de la Champions y apareció Pep por el … Bernabéu, y aquello mezcló mejor que la tónica con la ginebra. El mejor partido con Arbeloa en el banquillo. El mejor Valverde en dos años. El mejor Madrid de la temporada. Y un 3-0 para soñar con lo que hace parecía impensable: un Madrid-Bayern en cuartos a la vuelta de Semana Santa.
Arbeloa tenía un plan. Uno mejor que el de Pep. Jugar sin 9. No estaba Mbappé, lesionado. Tampoco Endrick, en Lyon. Y Gonzalo podía ser un arma interesante para la segunda mitad, en caso de necesidad. Además, no tener una referencia arriba permitía al Madrid poblar el centro del campo con cinco jugadores, justo donde Pep solo puso un futbolista: Rodri. Ese 4-1-4-1 ofensivo de Guardiola fue un suicidio.
Seguir leyendo desde la FUENTE →





