Una empleada con un embarazo de alto riesgo pidió home office, se lo negaron y su bebé murió tras un parto prematuro: la Justicia ordenó una indemnización de 22,5 millones de dólares
Un juicio laboral capta la atención nacional en Estados Unidos tras darse a conocer un veredicto que puede sentar precedente. Chelsea Walsh, una empleada de una empresa de transporte de carga con sede en Cincinnati, Ohio, inició una demanda a sus empleadores tras la muerte de su beba prematura.
A través de un comunicado de prensa emitido el 18 de marzo de 2026, emitido por el bufete de abogados Wolterman, que representa a la familia Walsh, se informó que el jurado del condado de Hamilton, Ohio, ordenó el pago inmediato de una de indemnización de 22,5 millones de dólares.





