Categoría: Express News
Autor: Elizabeth Winner
Lectura: 4 min read
Título: Talavera reafirma su grandeza cofrade entre luces y sombras

Talavera reafirma su grandeza cofrade entre luces y sombras


María del Prado llegaba a la calle Carnicerías fiel a la cita con el Viernes Santo de su ciudad, de esa Talavera de la Reina que atesora cofradías centenarias que custodian un patrimonio sobre el que posa la historia de un pueblo que hoy no … se entendería sin la religiosidad popular. A los pocos minutos de tomar asiento ojea el móvil. Quiere conocer en qué punto se encuentran las cuatro cofradías de la jornada. Para ello abre el mapa en el que la Junta de Hermandades y Cofradías ha geolocalizado cada hermandad. Todo un acierto, al igual que los palcos nuevos instalados por el Ayuntamiento en esta calle paralela a las murallas.

Hace décadas, cuando se decidió que la ciudad tenía que establecer una carrera oficial para su Semana Santa, nadie dudó que las torres albarranas y la muralla eran el mejor telón de fondo para el tránsito de las cofradías. Un año más, esa imagen no se ha producido, como tampoco cruzó el puente viejo el Cristo de la Espina el Miércoles Santo. A la Semana Santa se le ha vuelto a privar de dos enclaves patrimoniales que la hacen única. Grave error, aún más cuando los responsables públicos -estos, aquellos y los de más allá- y de la Junta de Hermandades llevan años tras la declaración de fiesta de interés turístico nacional.

El Viernes Santo comenzaba puntual en el barrio de la Puerta de Cuartos y sin mirar los partes meteorológicos. Sol y buena temperatura. Del colegio de los hermanos de La Salle partía a las siete de la tarde la hermandad de los Alfareros. Esta cofradía es un reencuentro con la identidad talaverana, con la artesanía que es patrimonio inmaterial de la humanidad, con la maestría del alfarero que modela y da forma a la pella de barro que más tarde decorarán en el taller con pinceles y esmaltes. Todo un proceso creativo que la cofradía lasaliana ha aplicado a su estética, renovada en las dos últimas décadas con un resultado más que digno.

La cofradía rebosa artesanía. El Renacimiento da paso al Barroco. El azul cobalto de los azulejos convive con la maestría de la talla en madera de sus tres pasos. Adeva, Acosta, Del Cerro, Paniagua… son algunos de los apellidos ligados a la estética alfarera que cada Viernes Santo mima su salida procesional por las calles de la ciudad. En ese camino de buen gusto destacó el exorno floral de la Cruz, un monte silvestre sobre el que posaba sus patas el gallo de la profecía: «Antes de que el gallo cante, me negarás tres veces« (Mateo 26:34).

A la misma hora en la que los Alfareros iniciaban su Estación de Penitencia se abrían las puertas de la Iglesia de Santiago Apóstol en el barrio de la Puerta de Zamora. La plaza de los Descalzos a las siete de la tarde es pura emoción. La estrechez de la puerta y lo angosto del atrio dejan una de las salidas más complicadas de la Semana Santa, al igual que la de la Virgen de la Paz del Monasterio de la Encarnación de las Madres Bernardas cada Viernes de Dolores, y Santo.

La hermandad de Santiago Apóstol es ejemplo de mesura en las formas, en el contenido y en el fondo, aunque lo visto en la noche del Viernes Santo, lo escuchado entre fieles y devotos, distase de aquella realidad nazarena que se torna en pasado. La cofradía optó por presentar sus imágenes a la Talavera cofrade ataviadas de diario. Tan solo Nuestro Padre Jesús Nazareno vistió la túnica bordada en oro por los artesanos José Manuel Benítez y Marcos Rolo. Para la Santa Mujer Verónica y María Santísima de la Esperanza bordados a máquina y de recorte. Dos devociones que en sus ajuares gozan de prendas bordadas en oro, guardadas en los cajones. Una decisión más sentimental que estética en una noche que pareció alejarse de aquel esplendor que el tiempo dejó atrás.

Seguir leyendo desde la FUENTE →

🌟 Destacados DESPABILATE Mundo

Realiza una donación con Paypal

Podés colaborar con una donación voluntaria. Tu aporte nos ayuda a mantener los sitios encendidos, libres y expandiendo luz.