Mezclar limón con detergente: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve
Entre los trucos de limpieza que se viralizan en redes sociales, uno de los más recurrentes es la mezcla de jugo de limón con detergente.
A simple vista parece una combinación lógica -dos productos que ya usamos en la cocina-, pero su popularidad no se debe solo a la intuición: juntos potencian su efecto.
Sin embargo, es conveniente saber cómo usar la mezcla para que sea efectiva. En este artículo te lo explicamos.
El blog de química británico Chemicals explica que el limón contiene entre un 5 y 6% de ácido cítrico. Este compuesto es un agente natural capaz de disolver grasa, sarro y restos de comida seca. Su acidez también es útil para devolver brillo a superficies metálicas como acero, aluminio o griferías, siempre que se use de forma controlada.
Además, tiene propiedades antibacterianas y un aroma fresco que ayuda a neutralizar olores fuertes, como los de la cocina o el desagüe.
En cuanto al detergente, es un tensioactivo: rompe la capa de grasa que recubre platos, ollas o superficies y permite que el agua arrastre la suciedad con facilidad. No tiene la capacidad ácida del limón, pero sí espuma y adherencia, lo que hace que la mezcla se mantenga más tiempo en contacto con la suciedad.





