'La Raya': Cine Oaxaqueño Explora Migración y Vida Chatina con Humor
La cineasta oaxaqueña Yolanda Cruz presenta "La Raya", una película que aborda el fenómeno de la migración y la vida comunitaria en la sierra de Oaxaca con una perspectiva sensible y humorística. La producción, hablada en lengua chatina, ya se encuentra en cartelera en diversos espacios culturales y cines comerciales del país, ofreciendo una propuesta cinematográfica que desafía las narrativas convencionales sobre la migración.
La trama de "La Raya" se desarrolla en un pueblo de la Sierra Sur de Oaxaca, donde la vida cotidiana se transforma con la misteriosa aparición de un refrigerador. Este objeto inusual muestra a la comunidad a las personas que se encuentran "del otro lado", mientras los habitantes se preparan para su fiesta de 50 aniversario. La actriz Mónica del Carmen, quien participa en la película, describe la esencia de esta producción.
"Yo creo que es una comedia, pero una comedia profunda, una comedia que habla de un tema doloroso pero visto desde una narrativa propia, que es en este caso Yolanda Cruz como chatina, como hablante de la lengua, como también que tiene estas vivencias de la lengua en su infancia, retrata con mucho humor todas estas situaciones que viven Sotera y Eric con el refrigerador mágico", afirmó Mónica del Carmen.
El actor José Salof, también parte del elenco, destacó la originalidad del enfoque de la película al centrarse en las historias de quienes permanecen en sus comunidades. "Siempre tenemos en el cine estos reflejos de las personas que se van, pero ¿qué pasa con las personas que se quedan, que tienen estos sueños, las personas que son deportadas, que llegan a la comunidad y que también en la comunidad representa de alguna forma algo importante", explicó Salof, refiriéndose a su personaje, Alfredo, quien es deportado de Estados Unidos y encuentra el abrazo de su comunidad.
La decisión de filmar "La Raya" en lengua chatina fue fundamental, ya que la historia es intrínseca a la comunidad de la cineasta Yolanda Cruz, donde se realizó la grabación. La producción contó con la participación de los propios habitantes como personajes y extras, y la comunidad recibió crédito por el guion. Para asegurar la autenticidad lingüística, Emiliana Cruz impartió un taller de chatino a los actores.
"Es una fortuna que México pueda gozar de una película hablada en una de las tantas lenguas que se hablan en México", señaló la actriz Mónica del Carmen, resaltando la importancia de esta iniciativa cultural.





