La prueba de fuego que tendrán dos jugadores de River ante Belgrano
Cinco días después de que el calendario gregoriano diera inicio al mes de abril, cuando ruede el fútbol entre River y Belgrano, el CARP se meterá de lleno en -probablemente- uno de los pasajes más exigentes de su temporada: afrontará siete partidos en apenas 26 días, entre el debut en la Sudamericanay la definición de la fase regular del Apertura, con clásicos incluidos frente a Racingy Boca. En ese contexto, el funcionamiento colectivo dependerá de la precisión con la que se ensamblen las individualidades. Ante el Pirata, Fabricio Bustos y Matías Viña-dos de los silbados por el Monumental en el último tiempo- serán titulares: una verdadera prueba de fuego para empezar a ofrecer garantías y subirse a la inercia positiva de un equipo que comenzó la era de Eduardo Coudet con tres triunfos consecutivos.
La oportunidad les llega en el momento justo. Con el equipo en alza y varios rendimientos individuales que empezaron a revertir el murmullo -desde la llegada de Coudet, Driussi marcó dos goles y Salas logró cortar su sequía-, Bustos y Viña irán de arranque ante las bajas de Gonzalo Montiel (lesión muscular de grado 1 en el bíceps femoral izquierdo) y la suspensión de Marcos Acuña por acumulación de amarillas.
Ambos tendrán la obligación de responder frente a un Belgrano competitivo, a la altura de las exigencias que River viene enfrentando en el plano local. Pero, además, el partido funciona como un anticipo de lo que se viene: la Copa Sudamericana. Viña deberá decir presente por la sanción que arrastra Acuña tras su expulsión ante Palmeiras en la Libertadores pasada y, si Montiel no logra recuperarse a tiempo (intensifica pero aún diferenciado), Bustos también se perfila para ocupar ese lugar en el debut del miércoles.
Está claro: sus recorridos en River son muy diferentes. Fabricio Bustos transita un presente particular: todavía no sumó minutos oficiales en la temporada, pese a haber llegado como uno de los refuerzos apuntados por Marcelo Gallardo. Empezó su camino en River siendo titular pero con el regreso de Gonzalo Montiel al club perdió protagonismo, su curva fue de mayor a menor y, hacia el cierre del año pasado, incluso se abrió la posibilidad de una salida. En ese escenario, la llegada de Eduardo Coudet le ofrece un contexto distinto: lo conoce bien de su paso por Inter de Porto Alegre, donde lo dirigió en 53 partidos y se ubica entre los tres entrenadores que más veces lo dirigió. Sabe qué puede darle y cómo potenciarlo dentro de su idea. Para el lateral, es una chance concreta de reinsertarse desde un terreno casi familiar.





