La pelota de Gal y el desayuno que no fue: cuando los cohetes de Hezbollah convierten un hogar en cráter
Gal tiene 12 años y, con el celular de su papá, le apunta al cráter que dejó el único de los 200 cohetes que Hezbollah lanzó contra Israel en la madrugada de este jueves.
Saca fotos del jardín de la casa de su vecina, donde hay un agujero de tierra que cambia la tonalidad de marrones a medida que se profundiza. Enfoca la cámara del teléfono hacia las entrañas de hormigón del living, despanzurrado como si fueran las vísceras de un animal apenas faenado.
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