La maquinaria invisible de la vuelta a clases
La novedad este año es el robot semáforo. Está en la puerta de entrada al nuevo espacio didáctico. La luz verde indica que los estudiantes llevan el uniforme correctamente puesto. La luz amarilla señala que lo llevan desaliñado. La luz roja impide el paso. El ingenio infantil hace que los niños jueguen a pasar delante del robot con sus uniformes dispuestos de las más extrañas formas. Así inician algunos niños su primera mañana escolar: compitiendo por ver quién colecciona mayor cantidad de luces amarillas y rojas. Los que obtienen la luz verde quedan eliminados.
A pocas cuadras, en otra institución, la voz en off de la maestra de ceremonias da la bienvenida a las familias. Destaca la llegada de quienes inician primer grado y subraya el Último Primer Día de los que este año dejarán primaria en busca de nuevos horizontes. La educación es una fábrica de comienzos que ya vienen con sus finales incorporados.
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