La Macarena se vuelca como nunca con el vía crucis del Señor de la Sentencia
La Macarena volvió a convertir el primer viernes de Cuaresma en una de las grandes citas con la piedad popular en Sevilla. Los alrededores de la basílica y el barrio de San Gil experimentaron un año más una de las mayores congregaciones de fieles de … cuantas se producen en las semanas previas a la Semana Santa con el tradicional vía crucis del Señor de la Sentencia, un acto que cada año presenta un cortejo de hermanos más numeroso y que genera una expectación máxima en la Sevilla cofrade.
A las seis de la tarde estaba programado el inicio del rezo piadoso en la basílica. Un buen rato antes de que comenzara a echar a andar el cortejo ya se arremolinaba la gente en una abarrotada plaza de la Esperanza Macarena, es decir, el estado de naturaleza de este enclave merced al poder de convocatoria de la hermandad de la Madrugada cada vez que celebra algún culto o acto. Sobre las seis y media asomaban los ciriales por el atrio y, tras ellos, el titular cristífero de la Macarena sobre sus andas revestido con la majestad de su túnica más antigua, la de los cardos, una obra de estilo posromántico de Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1889.





