Franco Bartolacci: "La mejor defensa de la universidad es mantener las puertas abiertas y cumplir con los estudiantes"
En medio de los inconvenientes y el conflicto, los rectores de las universidades públicas eligieron ayer al nuevo presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el organismo que los representa.
Se trata de Franco Bartolacci, actual rector de la Universidad Nacional de Rosario, una de las más grandes y tradicionales del país. Politólogo, radical, y con una larga militancia que arrancó en la Franja Morada, habló con Clarín ni bien lo nombraron en un plenario que se hizo en La Pampa.
– El contexto que atraviesa hoy el sistema universitario y científico nacional es extremadamente delicado. Es cierto que muchas veces tuvimos dificultades, pero también que pocas veces fueron tantas como ahora. Tenemos problemas en prácticamente todos los aspectos y dimensiones de la vida universitaria y científica. Lo más angustiante y urgente es la situación salarial de los trabajadores de la educación superior, tanto docentes como no docentes. Nadie pretende holgura en un contexto económico complejo como el que atraviesa la Argentina, donde muchos sectores la están pasando mal. Pero sí es imprescindible un salario digno para quienes tienen la enorme responsabilidad de formar a las futuras generaciones de profesionales y sostener el sistema científico. Lo digo sin eufemismos: hoy la mayoría de los trabajadores de la educación superior perciben salarios de miseria. Para dar un dato conc…
– La preocupación es el estado extremadamente delicado de la universidad y de la ciencia en todas sus dimensiones. Tenemos problemas de infraestructura, presupuestarios en los llamados gastos de funcionamiento -que son los recursos necesarios para hacer todo lo que hacemos más allá del pago de salarios- y problemas graves en el sistema científico. Hay que tener en cuenta que el 70% de la ciencia del país se produce en las universidades públicas. El desfinanciamiento del sistema científico es incluso más pronunciado que el de las universidades. Pero hoy, lo más urgente y angustiante es lo salarial.
– ¿Qué posición tienen frente a los paros que se están dando en distintas universidades?
– Siempre fui claro: la universidad se defiende cuando somos capaces de hacer tres cosas al mismo tiempo. Primero, reclamar con firmeza, responsabilidad y seriedad los recursos mínimos indispensables para funcionar. Segundo, impulsar transformaciones al interior del sistema universitario, porque el mundo cambia vertiginosamente, la Argentina cambió y la universidad no puede seguir haciendo en muchos aspectos lo mismo que hace 30 años. Y tercero, sostener la universidad pública abierta: dictando clases, tomando exámenes, produciendo conocimiento. Eso es lo que la sociedad valora y por lo cual nos acompaña incluso en momentos difíciles. El desafío es avanzar en esos tres ejes simultáneamente.





