Día de campo y polo: dónde aprender a jugar, ver un partido o disfrutar de un buen asado
Deporte de elite. Deporte de reyes. De allí proviene su origen, en la antigua Persia, donde era utilizado como entrenamiento militar y luego adoptado por la realeza. Pero el polo también es un deporte de campo, que brinda una experiencia cercana con la naturaleza y con la vida de los caballos.
En los últimos tiempos, estancias, hoteles de campo y clubes de polo de distintas regiones de la provincia de Buenos Aires comenzaron a abrir sus tranqueras al público con propuestas de día de polo. Son jornadas pensadas para acercarse a este mundo -clases introductorias, partidos, asados y paseos por el casco de la estancia- sin necesidad de ser jugador, ni siquiera de tener experiencia previa con los caballos o de entender las reglas desde el primer minuto.
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