Cumbres borrascosas: la furia y el misterio que no envejecen
"Si todo lo demás sucumbiera y él quedara, yo seguiría existiendo; y si todo lo demás permaneciera y él fuera aniquilado, el universo se volvería un gran extraño; yo no podría parecer parte de él", dice Catherine Earnshaw en un momento de Cumbres borrascosas, la novela de Emily Brontë. Calificada en su momento de depravada, violenta y tenebrosa, la obra vuelve a ser protagonista a partir del estreno de la polémica versión de Emerald Fennell, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi.
Desde su publicación en 1847 –firmada por Ellis Bell, el seudónimo masculino de Emily–, el libro ha sido leído de diversas maneras y etiquetado como romance, tragedia, alegoría gótica, relato de venganza, herejía sentimental contra la moral victoriana y texto de lectura marxista.
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