Cómo es el portaaviones Charles de Gaulle, el buque nuclear que Francia reposiciona en el Mediterráneo
Francia volvió a mover una de sus piezas militares más poderosas en un escenario sensible. El presidente Emmanuel Macron confirmó el envío al Mediterráneo del portaaviones Charles de Gaulle (R91), el buque insignia de la Marina francesa y único portaviones nuclear operativo fuera de Estados Unidos. Tras una estadía en los mares cercanos a Suecia, ahora el despliegue se da en medio de la escalada de tensión en Medio Oriente y con el foco puesto en la seguridad de rutas estratégicas para el comercio internacional, como el estrecho de Ormuz, el canal de Suez y el mar Rojo.
El Charles de Gaulle no es un barco más. Es, desde hace más de dos décadas, la principal herramienta de proyección de poder de Francia en los mares del mundo. Botado en 1994 y entregado oficialmente a la marina en 2000, reemplazó al histórico Foch y marcó un antes y un después en la historia naval francesa: es el primer buque de superficie del país propulsado por energía nuclear y el único portaviones francés en servicio activo. Su costo total rondó los 3.000 millones de euros, una inversión estratégica que hoy vuelve a quedar bajo los reflectores.





