Omar Rueda, psicólogo: “Algunos narcisistas usan la terapia para manipular mejor a los demás”
La manipulación emocional en entornos terapéuticos representa un desafío creciente para los profesionales de la salud mental que abordan trastornos de la personalidad complejos, como el narcisista.
En estos escenarios, éste suele ir a la consulta no con un deseo genuino de transformación interna, sino con el objetivo de obtener herramientas que le permitan perfeccionar su imagen ante la sociedad.
El psicólogo Omar Rueda advierte que ciertos narcisistas logran instrumentalizar los espacios clínicos para aprender a engañar mejor a su entorno cercano.
Según el especialista, el paso por el consultorio no garantiza una mejora, sino que puede brindarles un lenguaje técnico que luego utilizan para justificar acciones dañinas y victimizarse ante sus vínculos afectivos.
La terapia convencional se basa en la introspección y la vulnerabilidad, elementos que el narcisista evita sistemáticamente mediante mecanismos de defensa sofisticados. Al interactuar con un profesional, el individuo absorbe conceptos de salud mental para reinterpretar la realidad a su favor, posicionándose con frecuencia como la verdadera víctima de los conflictos que él mismo provoca.





