Ducharte de noche en vez de a la mañana: lo que dice la psicología sobre tu forma de vivir las rutinas
Es muy común que las personas tengan marcadas diferencias a la hora de ducharse: algunas prefieren hacerlo por la mañana, para arrancar el día despabiladas y con buena energía, mientras que otras esperan a que haya pasado la jornada laboral y eligen ducharse de noche. Esa decisión, tan cotidiana y que a priori parece irrelevante, dice mucho de nosotros y de nuestro comportamiento.
La psicología del comportamiento estudia este tema y destaca que los hábitos diarios de las personas no son neutros: tienen un significado. Funcionan como pequeñas señales que ordenan el día a día y delimitan etapas. En ese sentido, ducharse de noche no pasa solo una cuestión de higiene personal: puede convertirse en un ritual que marca el cierre del día y el inicio del descanso.
Seguir leyendo desde la FUENTE →






