La triste historia del niño del chocolate Kinder: abandono, una niñez solitaria y la faceta drag queen
A sus 13 años, los rasgos armoniosos, los ojos claros, los dientes blanquísimos y la sonrisa inmensa de Alessandro Egger quedaron multiplicados al infinito en los envoltorios del chocolate Kinder.
Para él, que ahora ronda los 35, fue un saltó inmenso en su carrera, que había empezado unos años antes, pero también la contracara de su etapa más infeliz y solitaria.
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